"Cronos", el otro sabor de la noticia.

Portada del libro de Sergio Armando López, periodista y escritor, donde reescribe hechos que fueron noticia, pero en los cuales utiliza el género periodistico narrativo descriptivo por excelencia: La Crónica.
5:34 PM, 7 de diciembre de 2009, por Redacción
Presentación:
Es Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Chihuahua, el paisano universal Carlos Montemayor Aceves; un galardón más que oportuno a la brillante trayectoria y aportación a este universitario parralense, a quien agradezco haber prologado mi reciente libro “Cronos”, El otro sabor de la noticia, de la siguiente manera:
Las crónicas de este volumen de Sergio Armando López Castillo abarcan numerosas épocas, temas y estilos. Siempre desde la valoración enfática o discreta del cronista mismo, las narraciones adquieren un tono de reflexión, de análisis, de defensa de personalidades, de descripción de aparentes superficies políticas, de recuerdos varios, aún de alegatos periodísticos.
En su desarrollo gradual, el volumen va adquiriendo el valor esencial de la crónica: una forma de memoria personal, una especie de confesión de autor, un arte de entregar al periódico (al lector, a la imprenta, a la antología, al libro) el testimonio del paso del tiempo.
Eso es la crónica, lo que se ata esencialmente al momento, al sentido primario del vocablo griego cronos. Aquí el lector encontrará las crónicas diversas de reuniones oficiales o informales de las élites políticas y empresariales del estado, de crímenes políticos, de tradiciones urbanas, rurales o gastronómicas, la llegada de visitantes distinguidos, la peculiar reseña de una conferencia del político español Felipe González o de un escritor como Ignacio Solares.
Pero de manera más notable, que acerca gran parte de las crónicas a lo magistral, el lector admirará las crónicas dedicadas a los cronistas chihuahuenses desaparecidos: a la fecunda tradición y aportación de los periodistas nuestros; esta parte de Cronos, la crónica de los cronistas, hará sentir al lector que el paso del tiempo no arrastra siempre con lo mejor de nosotros, que nos da la oportunidad, también, de entender y contemplar lo perdurable>>.
Carlos Montemayor
