Campaña político electoral: ¿discursos convincentes?.

Se impondrá el miedo que significa la impunidad de las balas. Que hablen las urnas. Los ciudadanos tienen la última palabra
10:24 PM, 3 de julio de 2010, por Patricia Mayorga Ordóñez
¿La impunidad brinda más velocidad a balas que a discursos?
Mañana domingo 4 de julio, la última palabra la tienen los ciudadanos Durante 75 días, los tres candidatos a gobernador permanecieron en templetes, en reuniones con diferentes sectores para convencerlos de que “Chihuahua exige resultados” y que “Unidos todo es posible”.
Un mes después iniciaron las campañas a la alcaldía, diputaciones y sindicaturas. Subieron a los templetes más compromisos y promesas como “Todos somos Juárez” “Porque se puede vivir diferente”, “Podemos vivir mejor”, entre otros. Pero, ¿lograrían permear y persuadir a la ciudadanía?
Detrás del telón, detrás de cámaras, se registraron más de mil muertos con violencia en el estado de Chihuahua, sólo del 17 de abril al 30 de junio, cuando iniciaron y concluyeron las campañas. Este es el saldo rojo en el mismo lapso en que transcurrieron las campañas electorales.
Y con ello, las víctimas, la misma ciudadanía, ¿habrán escuchado los discursos? En medios de comunicación, en editoriales de políticos y ciudadanos, en la misma sociedad, lo que sí está claro es que hay impunidad, la cual da mayor velocidad a las balas anónimas, que a los discursos.
Las elecciones llegaron. Mañana los ciudadanos, no se sabe aún cuántos, llegarán a las urnas, mientras quedaron denuncias electorales pendientes de resolver: dos ante la Procuraduría General de la República, dos más ante la Unidad Especializada en Delitos Contra el Servicio Público y el Adecuado Desarrollo de la Justicia y otras ante el Instituto Estatal Electoral.
Las calles se vistieron de colores, de todos. Miles de telones figuran aún en todas las calles, fruto de los más de 155 millones de pesos otorgados a los partidos políticos para hacer proselitismo.
Chihuahua llega a unas elecciones atípicas, junto con otros 14 estados del país, con la renuncia de la titular de Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Arely Gómez González. Justo cuando concluyeron las campañas políticas, el 30 de junio, la ex funcionaria federal presentó su renuncia ante el presidente de la República.
Llega también con asesinatos del candidato a la gubernatura del estado de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú y del alcalde de Guadalupe Distrito Bravos, Jesús Manuel Lara Rodríguez; así como la muerte violenta de 63 servidores públicos, entre éstos por lo menos 7 jefes policíacos de diferentes corporaciones, dos empleados de la Secretaría de Hacienda en el estado.
De ellos cinco eran mujeres, entre quienes se registra el asesinato de Sandra Ivonne Salas, subprocuradora de Control Interno, Análisis y Evaluación de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
También fueron asesinados 9 internos en los penales de Ciudad Juárez y Chihuahua. Se registraron masacres, fusilamientos, que dejaron como saldo 49 civiles asesinados con saña. Y el famoso reo fugado, Crispín Humberto Borunda Cárdenas fue reaprehendido cuando circulaba tranquilo por las calles de la capital, el 12 de mayo, después catorce meses de estar prófugo.
El 15 de mayo, un vehículo de la campaña del candidato César Duarte Jáquez, recibió dos disparos detonados por un militar en el Aeropuerto Internacional Roberto Fierro, de Chihuahua. Hasta ahora tampoco se conocen resultados. Un brigadista del mismo candidato, fue asesinado el 22 de mayo.
Los asesinatos se cometen en su mayoría en Ciudad Juárez, le sigue Chihuahua, pero poblados enteros de la sierra han sido tomados en los últimos meses. Ojinaga, Nuevo Casas Grandes, Parral, Guerrero, Meoqui y Guadalupe, son las regiones con muertes violentas cometidas en el lapso de las elecciones. Esto, sin contar los secuestros, allanamientos, violaciones, extorsiones, que imperan en todo estado.
Como resultado de ese panorama, ocho municipios serán vigilados también por el Ejército Mexicano este domingo 4 de julio, aún cuando el IEE señaló 18 regiones con peligro de violencia en el día de la elección.
En 75 días, los candidatos a gobernador tuvieron la oportunidad de convencer a los ciudadanos. En ese tiempo cambiaron su imagen, intentaron posicionar sus propuestas, las cuales se convirtieron en debate que confundió aun más a una ciudadanía perturbada por una realidad que rebasó a las autoridades.
Así lo han reconocido ellos mismos. ¿Habrán sido más potentes los discursos que las balas? Los ciudadanos mañana darán la respuesta, si el IEE logra vencer el abstencionismo.
Las frases hechas, pulidas, coloridas, ensayadas, dan seguridad a unos y otros candidatos para obtener la mayoría de los votos, con la firme promesa de recompensar a la ciudadanía con un gobierno de civilidad, honestidad, decencia y transparencia. ¿Habrá creído la ciudadanía? O habrá permeado la lucha de los políticos entre sí, mientras la violencia sin contrincante, elige nuevas víctimas.












